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viernes, 16 de mayo de 2008

Insomnio

Otra vez con insomnio.
De todos los trastornos domesticos que uno puede sufrir, el no poder dormir por alguna u otra razon es delo mas frustrante que se puede pedir.
La luz apagada, los ojos bien abiertos, boca arriba o panza abajo, la almohada retorcida, el aburrimiento extremo, los musculos tensos, los ruidos extraños, el mañana, levantarse con el pie izquierdo a cualquier hora, para comenzar una tarde que ya esta perdida de antemano, para mañana volver a estar en este mismo angustioso lugar.
Esta situacion podria estar asociada al miedo al futuro. No se si definirlo como miedo, pero la ingravidez de mis dias me alarman. Todo el tiempo me tengo que estar autodefendiendo de mi mismo ante la autopregunta de quien carajo soy, que puta hice hasta aca, adonde mierda voy, que es la puta felicidad, adonde mierda la encuentro, como coño me doy cuenta cual es.
No es novedad para mi aceptar que tengo mi tendencia a depresion, que este sistema que nos rige no es el que me sienta como pez en el agua, que tengo que luchar todos los putos dias con la imagen que tiene la gente de mi, para mejor o para peor, casi siempre equivocada.
Yo soy un nene grande, angustioso, vago, retorcido, hinchado las pelotas de tener que hacer lo que hay que hacer, principalmente porque no se que mierda quiere decir lo que puta digo.
Soy malhumorado, blando, un boludo justiciero que siempre corta mas grande el pedazo ajeno para hacerme la victima.
De verdad, es bueno que este escribiendo esto, a si de una vez por todas me dejo de joder con esta mierda de fachada, este pedazo de carton tamaño real de casa de fotografía que me pongo cuando salgo de la cama.
Asi y todo, me cuesta dormirme.

martes, 11 de diciembre de 2007

Un bostezo y volvemos


Me reina una peque#a desazón, una sensación de amargura que no se por que es, que no puedo despejar, como una frustración larga, persistente, insatisfacción, no sé como llamarle. Queda claro, cosas de psicoanálisis.

Siento como que las cosas nunca van a ser como uno quiere, y si alguna vez las expectativas se ven satisfechas, ya serán imperceptibles, se perderán un un agujero negro de cosas consumidas, usadas y viejas. Las menos, los logros.

Es una forma nueva que experimento de saber que pase lo que pase, haga lo que haga, todo va a terminar igual. Y ahí aparece esa ventanita de que lo importante es el camino y disfrutar, ser laborioso, saborear las satisfacciones, viva la pepa.

Peeero... que ventana más chiquita.


miércoles, 19 de septiembre de 2007

Me duele la cabeza

Un dolor de cabeza que se desplaza lento, desde las sienes hacia la nuca, endureciendo músculos, ideas y voluntades. Poco a poco, los ojos se van quedando blancos y entrecerrados, aversos a la más mínima línea de luz. No hay masaje que alivie la presión del globo ocular, que parece estallar dentro de la cabeza, ba#ando de humores el cuerpo cayoso que interconecta los hemisferios cerebrales y chorreando la hipófisis y la pituitaria lentamente hacia la espina dorsal.
Las neuronas se cuecen en un caldo de hidrocefálico, con dendritas y axones chisporroteando en cortocircuitos.
Sólo quiero acostarme con todas las luces apagadas y dejarme ir.
Floto en una irrealidad de movimientos toscos, básicos y descordinados, untar una tostada es neurocirujía.
Quiero ser otro, vivir descontrolado, corriendo a una coneja con antidóping positivo. No, no quiero ser otro.
Quiero no pensar nunca más en una restricción presupuestaria: querer, poder y tener y tampoco romperme los cuernos para volver a tener, querer más, poder comprar, zambuyirme de cabeza clavado al vicio del consumismo. No, no quiero.
Quiero ser libre, due#o del tiempo de todos los relojes, no tener fronteras, vivir sin raíces, perder la cabeza. No, no quiero.
Quiero dormir y no tener que despertarme ni para hacer pis, ni para gestionar psicodramas insomnes, alargar las ma#anas hasta el mediodía. Donde firmo?

viernes, 3 de agosto de 2007

Pintando las paredes

A las 13hs, me pegué un baño. Quería cambiarme la ropa que estuve usando estos días y jugar un poco con mis rulos.
A raíz de un comentario amigo me duché pensando "la primera verdad : el estado de ánimo pinta nuestro mundo".
La segunda verdad es que yo soy un tipo feliz: me porto bien con mi conciencia, amo a mi mujer, creo en mis proyectos, me nado algunas piletas por semana, convivo con mis pequeñas miserias, mi familia y mis amigos siempre están. Cuando sea grande quiero ser yo mismo.
Pequeña verdad ad hoc: Me gusta la montaña rusa de ánimo: soy ciclotímico al cuadrado. Me gusta, puede doler, pero me gusta.
Me tomé la semana como venía: poco laburo, sin materiales, frío y garúando finito.
Viernes al mediodía, estoy disfrutando...

Rehén

Estuve lejos, si.
Puede ser que no haya sabido que escribir, que no me haya interesado nada de lo que se me pasó por la cabeza, también. O quizás no se me asomó ni las ganas de tomar agua, se puede decir que estuve deprimido, ausente, ahogado en la nada.
Sigo igual, el tema es que si no le pongo coto, si no lo bajo a palabras, si no lo descargo del cerebro va a seguir ahí, la nada misma, tomandose mi fernet, desparramada sobre mi sillón, con las patas sobre mi puta mesa.
No.
Soy yo el que no encuentra el lugar. Soy yo el que no le divierte nada de lo que ve. Soy yo el que está aburrido de mi monotonía, aburrido de mi, de lo que leo por ahí, de los horarios, de la gente, del trabajo, soy yo el que quiere dormir hasta el mediodía, maldiciendo entre las sábanas a las putas agujas del reloj, caprichosas, discontinuas, aquellas que a la madrugada cuando se me cruzan mis miedos avanzan lento jugando con mi desesperación, pero que a la ma#ana, cuando ruego por cinco minutos más, aceleran vertiginosas, condenándome a los coitus interruptus en entresue#os de snooze.
La nada me tiene de rehén.
Estoy de vuelta...

sábado, 30 de junio de 2007

Mi pequeña obsesión con los 1 de julio

Mi mejor amigo de la primerísima primaria, de aquella donde yo era un paquete fláccido de inseguridades, nació el 1 de julio. Ese chico al que yo tenía en un pedestal desembarcó del cigüeñal el mismo día que se murió Perón, el del año 1974.
Yo querría haber nacido en pleno invierno, ser popular y festejar el cumpleaños con todos los de la clase. Mi 18 de enero siempre era con mis viejos, la familia y algún alguien conocido de mi edad que no tenía pileta.
Siempre me acuerdo de este cumpleaños, aún cuando no me cruzo con Juan desde hace décadas.
Lo admiraba. Su mamá era modelo de Quilmes, su papá era aventurero, pescaba tiburones, cazaba lobos y vendía las pieles, viajaba por la Patagonia y hasta tuvo su propia linea aérea que se llamaba Karú Kinka.
El tenía un hermano mayor, Pedro, en sexto grado cuando nosotros estabamos en primero. Alguien así como un superheroe en los recreos. Yo soy primogénito, a mi se me burlaban porque me había comprado el casete de Telejuegos con Gachi Ferrari y el Goma-goma es super elástico, nadie me decía que era música y que no. Quien hoy es Segundo compartía con su hermano las letras de un grupito llamado The Police y una lagartija enorme, que tenían en una pecera en la casa del fondo.
Cuando iba a su casa en la calle Terrero era un mundo distinto. Jugabamos de a montones, en bicicletas, a conquistar manzanas, como un poliladron majestuoso. Mi bicicleta nunca era la que más deseaba. Yo tenía una Aurorita, los mas o menos pulenta tenían una Acer Crom. Juan tenía una BMX, como si te dijese una putísima Ferrari. Otro motivo de genuina admiración era su enorme imán herradura de hierro pesado, como el de los dibujitos, y yo andaba con alguno que le había robado a una radio vieja.
Tenía que aceptarlo, yo no era Juan. Por suerte abrí la mente a otros grupos de pertenencia donde forjar la personalidad, crecí, me independicé.
Pero el 1 de julio siempre siguió siendo importante para mí. Durante todos los años que viví en Guido Spano, siempre me tomé un tiempo para reflexionar introspectivamente ese día, sentado en el inodoro, para dibujar una flecha anual que representase mi estado de ánimo general. No tengo registros fotográficos de la puerta del placardcito del baño donde hacía mis flechas.
De hecho, esta blogología empezó el 1 de julio de 2004, con una entrada ya borrada por la vergüenza propia, que contaba esta misma historia.

viernes, 1 de junio de 2007

GDV (gracia dio e vierne)

El lunes empecé enfermo y terminé el hormigonado de la concha de tu madre, con cinco camiones de cemento maniobrando entre cinco personas y dos carretillas, con un frío de la reputisima, rechinándome los huesos hasta el mismísimo centro del ojete. Se paralizaron las obras hasta tener el plano de la putísimamadre que te parió. (me río mucho escribiendo esto, me lo merezco, la semana fue fatal).
A la noche, achuchado de frío me reuní con el Directorio en Dilatorio al 400. Stop. Todos los temas a silencio de radio.
Martes, fiebre. Salida obligada a las 16hs porque iban unos posibles clientes y muebles varios provenientes del chaco. Paseaban los pingüinos. Obviamente llegaron los dos en el exacto momento. Muestro las instalaciones con la ultima helada luz de la más fea tarde nublada de otoño, desplegando multimedia y la lista del queda por hacer. Mi mamá llama 3 veces durante la entrevista, me deja 2 mensajes y en la última la atiendo, solo para decirme que no encuentra las llaves de su auto, pero que estaba viniendo. No sé si llegué a fidelizar al cliente, creo que no.
Llega mi mamá, bajamos los muebles, me desliza que hablan con mi papá de que me perdieron, que no les doy bola, que me alejé. Me faltaba alguna carga familiar en mi cóctel.
Paso por Falabella a ver si en una de ésas me solucionan el típico problema de empresa multinacional que se caga en la post-venta y la puta que te parió, con empleados subnormales programados para emputecer lo mas posible la relación al cliente. Pierdo una hora. Nada. Tengo fiebre. Cena con amigos cancelada.
Miércoles. Duermo muy mal. Voces que me hablan entre sueños y me dicen que hacer, como soltar el nudo, delirios de temperatura. A la mañana me siento mejor. Mi viejo me invita a navegar y digo que si para que me aflojen la cuerda del abandono, pero debería quedarme en cama. Me abrigo hasta los dedos gordos y disfruto de un paseo técnico calibrando GPS con cartas de navegación y volvemos con yeneaker y el sol de la tarde en la cara. Hablamos un poco de los temas que me competen de la mierda calentita del nono. Vuelvo a casa, amargo prime, a dormir temprano.
Jueves. Día gris, húmedo, frío como café olvidado por otro, ideal para que los taxistas puedan decir “lo que mata es la humedad, te cala los huesos”. Un anti día. Me voy a Tortuguitas a hacer un mandado para la suegra. Aprovecho y voy a la puta que me parió, a ver como fragua el hormigón. Ruedan los pingüinos adentro de sus respectivos rolitos, chocando entre sí, como patinando por un sueño. Mi sueño. Todo parado, sin definiciones. Soy una estalagmita. Paso por Falabella nuevamente. Le pongo mucha garra, le muestro soluciones posibles a la analfabeta troglodita de Desatención al cliente. Un problema de dos, al menos.
Vuelvo a casa temprano, hermano, nada salió como lo esperaba. Quiero prender fuego todo, quiero colgar a un chivo expiatorio, quiero no rendirme, pero las voces me dicen que un chico de mi capacidad perdiendo el tiempo con la concha de tu hermana. Después me metí en un freezer para ponerle fichas a las palomas de la plaza.

Yo no quiero bajar los brazos, estoy tan cerca del arco iris.

Pero con alguien me tengo que agarrar para hacer esta digestión, porque anoche todo esto hervía sin termómetro. Así que le vomité todo a mi señora, como tirando tomates podridos contra una pared.

Hoy me despertó con un beso y se fue a trabajar. Me levanté, me bañé, hice un brunch con tostado, café, milanesas de otra noche y salchichas vencidas. Estuve separando las puntas de estos hilos.

Yo no te digo las cosas que te digo para lastimarte, te las digo para que me ayudes.
Que me ayudes no es un pedido de auxilio, necesito terminar este proyecto.
No lo puedo abandonar en el medio, estamos demasiado cerca como para autocumplirnos el fracaso.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Un remo? Un Rómulo?

La realidad está disfrazada. Despierto, en el medio del mar, en una balsa de telgopor mirando el horizonte ondulante y vacío.
Mi mujer duerme y el tiempo se estira, exasperante, en idas y vueltas de aguja cosiendo el aire, como manotazos de ahogado en un vaso de mentiras.
Fucking Rome wasn´t built in a day.

lunes, 23 de abril de 2007

Todo tan raro

Puede ser, no sé. Puede ser que este aburrido. Estoy acá adentro de nuestra casa, llueve a cántaros y vos dormís.
Ando por el pasillo, buscando alguna historia entre los rincones que limpiamos y ordenamos a la mañana con tanto esmero.
Le damos vuelta al hecho de que el huracán terminó y que ahora tenemos que ir para adelante con nuestro vientito fresco.
Y miranos, estamos cansados. Te devuelven exprimida de la semana y yo estoy harto de ver llover.
Todo es distinto ahora. Caímos en esta isla y vamos a tener que abrazarnos bien fuerte y nadar, adelante nuestro hay una brillante playa de rulos.
Viento y marea, brisitas y tardes al sol.

Y estoy contento.
Al principio las cosas son raras
Nosotros tenemos que ayudarnos a entenderlas
Escucharnos, darnos un lugar
Entendernos y hablar
Encontrarnos y hacernos alguna reverencia
Disfrutarnos un rato largo, sin ahogarnos.

Así será.

martes, 27 de febrero de 2007

Los vericuetos del casamiento

La verdad es que casarse es un super evento. Una revolución nace y se instala virulenta en la vida. Todas son coordinaciones de último momento, una soga de la que penden los sueños y los hechos, el proyecto de vida que desdoblamos pacientemente sobre una mesa.
Y uno es quien es. No hay atrás de los árboles. Soy lo que soy. Soy hijo de estas personas a las que les debo la vida, la verdad, la vehemencia y la razón; soy miembro de esa familia llena de escondites y llevo mi nombre bien planchado; soy hermano de ese fenómeno que me muestra en un espejo mis virtudes ocultas y mi sangre evidente. Me educaron así, me enseñaron a pensar, a ser fiel conmigo mismo. Aprendí a ser rebelde y me gustó, conocí a mis amigos y compartí mi vida con ellos, avanzamos, hacemos puentes entre nosotros. Aprendí a ser yo, me reinventé, encontré mi lugar. La conocí a Ella maravilla que me invitó a jugar y me hizo caricias con su sonrisa para que yo sea feliz.
Y lo logró.

En el mar de las olas, Ague y yo estamos en un barquito que tiene ganas de navegar.

jueves, 15 de febrero de 2007

Cubilete


Pasa. De alguna o de otra forma uno siente el terremoto.
Mis placas tectónicas están chocando.

La placa que viene por el lado cotidiano no puede entender de la sorpresa que el ojo del huracán soy yo (entiéndese de ahorita en más y para espero siempre que cuando digo yo digo también Ella y que Ella a su vez tiene su propio sucutrule debajo de los pies). El que pone la trucha, el centro de las miradas, el que le toca disfrutar, el que se tiene que emocionar, el que tiene que hacer todo para que todos estén contentos, soy yo. Estoy sorprendido.

El continente de la gaseosa de litro importada de España anda con rumbo esquivo. Estoy como esperando medio gesto que no se esboza pero que no tendría ni siquiera el tupet de reclamar. No hablo de señores de verde, no infiero sobre el título genealógico, no tiene que ver con el círculo de la confianza. Es algo que si no te dan, no lo podes pedir, es la sangre a tu misma temperatura, parados en el mismo lugar mirando para el mismo lado. Es una lástima, porque yo creo que a mi me sale con todo mi ser, desde lo más chico y de ojitos celestes hasta lo enorme y arbolado. Son como son, es parte de Ella y yo la elijo y la vuelvo a elegir. Pero no todo es exagerado en sus matices, la diva de los teléfonos también lo ve todo y dejó su impronta en el 4, Ella tiene su corazón.

Mis papás son mis papás, con sus montes y sus valles. Ellos hacen lo que pueden y creen. A los tortazos entienden que yo soy distinto, pero me reconocen por sus mismas mañas. Golpeo el escritorio con una violencia que me excede cuando me saco, si mi bendita madre no se calla me arranca de quicio contando la vida y obra del osteoterapeuta mercedino mientras yo ando caminando por la cuerda floja con un elefante en la derecha y una tostada con queso crema bajas calorías en la izquierda.

La vida es una mierda porque hay que pelearla. El crack de entender que nadie regala nada y que todo es un juego maquiavélico para eliminar al que menos te bancas por la causa justicialista de alimentar a tus hijos transforma todo el idealismo en un cucuruchito que te podés deslizar por el mismisimo orto, gozando de dolor. Desde Eurnekian al 1400 hasta Uruguay y Viamonte.

La desigualdad, la asimetría y la suerte hacen todo. Los dados te pueden salir para arriba, pero dos metros mas a la derecha y levantas por el aire a un pibe con los dados para abajo que salio a cruzarse la panamericana de la desesperación de querer escaparse en una tortuga de la frialdad y desidia de TODOS. La seguridad es relativa cuando la estas pasando bien, hay que abrir los hojaldres.

Mis amigos me prepararon una despedida de soltero en Rosario. Alla me voy.

Y si despues no creés lo que te estoy diciendo, mirá mis pies bailando al son de este ritmo, voy a vestirme de traje aunque me veas mal, voy a saltar toda la noche sin parar de silbar.

Hoy a la mañana mientras hacíamos la cola del Registro Civil, notamos con Ague que nuestro Tilo es de un verde más clarita que el de los nuevos árboles plantados en esa vereda. A la tarde, mientras daba vueltas pensando contra una pared entendí por que: "el Tilo" tuvo flor que desparramó primavera y esta brotado de semillas amarillas.

viernes, 9 de febrero de 2007

Últimos dias de soltería

¿Quién lo hubiese dicho?, yo, Samito a punto de casarme con Aguedita.
Nadie me puede negar que somos inconmensurablemente felices. nos conocimos hace 5 exactos años y vivimos juntos hace 3 sin un si ni un no. Estoy seguro de que es la mujer de mi vida y cuando digo seguro no es el seguro al que se llevaron preso, es el seguro de que no queda ni un resquicio de posibilidad de que la humedad me invada ni una puntita de mi pared, el seguro de la muralla china.
Somos muy felices. Muy. Somos concientes de ello y lo cuidamos al mango. Nos tenemos confianza, hablamos mucho, intercambiamos puntos de vista y nos tenemos respeto. Nos escuchamos.
La necesito, la quiero para mi, para siempre, ella es lo más importante, con un lugar a dudas siempre vacío.
Somos una empresa trabajando a capacidad máxima para producir felicidad y casándonos estamos escribiendo las bases para ampliar nuestra capacidad instalada y proyectarnos al futuro.
Estoy contento. Y cuando estoy escribiendo esto me voy dando cuenta de que el que va a estar ahí en el medio de las miradas de todos los que me conocen se me frunce un poco todo, ¿no?, pero me la banco.
Espero que todo salga bien. Organizar un casamiento construyendolo desde un terreno abandonado ha sido un tremendo laburito y la frutilla de la pirámide va a ser poder relajarme el día en que entre de la mano corriendo con Aguedita a ponerle la primera piedra basal a nuestra familia.

miércoles, 24 de enero de 2007

Viejo en mañas

Un dolor de espalda me está haciendo la doblenelson desde el domingo. Será por hacer el indio para divertir la vida que transcurre incolumne en una silla de ruedas, deslizándose en la monotonía del todo igual, liso, llano, pampa, aburrido.
Mis humores fluctúan dentro de una coctelera, conteniendo la ansiedad de salir de mi, de inventarme otra persona, dejar de ser yo para transformarme en nadie, loco, cuerdo, desatado, vacío, preso finalmente en mi.
Ya lo ves. Por un lado soy yo, por el otro también, hermanos en este cuerpo dolorido que me tiene cansado y que necesita siempre estar en movimiento para quemar grasa y apagar la angustia del quedarme quieto.

jueves, 18 de enero de 2007

Zacate!

Zacate! Ya tengo 32. No hay nada que yo pueda hacer para detener el tiempo cronológico. Hace la mitad de mi vida tenia 16, era un flaco naive e idealista, con granos, ganas de garchar, tomaba mis primeras cervezas fumando mis primeros cigarrillos, tomaba mis primeras decisiones bancando las consecuencias de estas.
Ahora ya tengo 32, la vida pasa a los pedos.
Los únicos que le ganan al tiempo son las personas que lo viven, que lo aprovechan, que lo disfrutan, que se conectan con las cosas importantes que nos pasan.
Disfrutar aún mas mi vida, hay una sola y hay que vivirla mejor. Preocuparme menos por las cosas y ocuparme más por las personas. Ser un niño con los estudios completos, lo mas libre que me salga. Amar, crear, soñar despierto, dar vida, hacer, compartir, seguir siendo intachablemente YO: eso es mi versión de ganarle a los años.

Feliz.

jueves, 4 de enero de 2007

Pinocho hecho mierda

No se por que me acorde de ésta canción infantil. Macabra.
Ayer la cantabamos con Ague (que se la sabe perfecto y dijo que le encantaba de chiquita) y me acordé de cuando me compraron un casette que la contenía en una disquería del centro comercial de Pinamar, hace masomenos (friolera) 22 añitos.
Siempre me llamó la atención el contenido del tema: Estaba Pinocho lavando el auto en la vereda, y en eso un malviviente espantapajaros lo sorprendó a punta de pistola y le propinó una golpiza sin razón aparente, se cree que por un ajuste de cuentas del narcotráfico. La víctima ha sido internada en el nosocomio de turno, con graves lesiones óseas y en sus órganos internos. Tras ser atendido en la guardia, se le dio intervención a un eminente cirujano que intentará en el quirófano reparar el destrozado cuerpo de la víctima. Su estado es reservado. El próximo parte médico será a las 3 de la mañana.
Supongo ahora (con algunas canas más que a mis dulces 8) que la canción fue inventada para pedagógicamente preparar a los niños de la mala nueva de que alguno de sus padres o abuelos lo habían cagado a patadas y que bueno... le falta un corazón, y de no mediar hada madrina... te quedas huerfanito!
Lo que todavía no puedo creer es como en Radio 10 todavía no hicieron una investigación a forndo del tema.

Tambien se podría cantar (con la misma música)

El pobre Pato Donald tiene Sida
No creo que lo veamos con vida
Un Chevi que venia a 200
le levantó por el aire y lo mató.

Tenía la cabeza decapitada,
el cerebro desparramado en el asfalto
le hicieron una prueba de cobalto
y pasta base en la sangre se encontró.

Llamaron a los medios
para mostrar los hechos
y Crónica TV fue el primero que llegó
le preguntaron a los testigos como había ocurrido
"el pato estaba del orto y el del Chevi ni lo vio".

En la morgüe estan Daisy y los sobrinos
Micky Mouse con un ataque de epilepsia
le grita desesperado al occiso
"y ahora quien me paga tu deudón!"

Y por último... como para atar los cabos: cuando tenía dos años, tuve un accidente automovilístico en el que se me fracturó el fémur en 324 partes, así que no es gracioso, at all!

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Apunte de blogología: Siempre todo ya lo hizo antes HC.

viernes, 29 de diciembre de 2006

Life is (always was) a meat slicer!

Bienvenido a la blogología.
Acá estoy esta noche tirando líneas para que atraque en mi puerto el año que viene. Para ello, me voy a contar que es, en resumidas cuentas, lo que me pasó este año, que me queda, que se va, que se viene.
Sami está contento. Su mundo está en movimiento. Nos vamos a casar, vamos a tener hijos, vamos a crecer para ver la vida desde el otro lado, dándola. Aguedita es la piedra fundamental de todas las felicidades, de todos los aguantes, de todos los momentos y situaciones. Nuestro mundo es divertido.
Sociedad ideal para afrontar nuestro habitat. La gente es una mierda y se oculta atrás de corporaciones para despersonalizarse y ser más mierda aún. Así estamos, en un mundo cada vez mas egoísta.
Por suerte existen los amigos, que son puentes entre las islas, lianas en la jungla, hermanos en la vida.
Por suerte tengo una gran familia, donde cerramos filas cuando los soretes caen de punta y que compartimos cuando el río corre a favor.
Están también las ocupaciones, los trabajos, las cosas que hay que hacer, las caripelas que hay que poner, en función de que el sistema funcione y vaya para adelante. Así es el mundo del balón, nunca puede dejar de rodar, aunque te pese. Pero en la proyección justifica, empujar la gigantesca rueda de las obligaciones apenas suena el despertador es muy desgastante, pero "es lo que hay que hacer". Y se disfruta más si uno puede hacer lo que le gusta y rodearse de buenas personas.
Tengo un poco de miedo del futuro, de las cosas que no están bajo el control de nadie. El mundo se hace un lugar cada vez más dificil para encontrar felicidad. La maquinaria empuja hacia el individualismo, el aislacionismo. Las plantas ya no están contentas de tener que nacer tanto como lo estaban antes. Todo es más dificil en más cosas. Si, lo sé, antes hablar por télefono era una odisea enteletiana, hoy, con mucha más tecnología pululando, también.
Certezas? Mmmno. Manejá todo como un insoportable riesgo en tu agenda vital.
Pero la vida se sigue abriendo camino en la mitad llena del vaso.
(si es que a uno se le da por leer menos los diarios).
Porque cosas raras pasan aisladamente cada vez con más frecuencia, que salpican de tragedia la media distancia. Testigos que desaparecen, asesinatos encubiertos, secuestros disfrazados, violencia en sus más amorfas formas. Mi posición es muy cómoda. Yo no hago nada, no puedo hacer nada, soy un ente, soy un burócrata, se que está, se que pasa, soy un superhéroe inutil. Esto es el alma de mis grandes frustraciones.
Pero también estoy iluminado por ser parte de muchas cosas buenas que pasan a mi alrededor, que se forjan con años de intachable amistad, amor, fuerza genética, camaradería, verdad y respeto. Soy alguien. Soy yo. Y también tengo este maravilloso lugar para decirlo, para comparetir con este equipo el ir para adelante tácticamente en este sarcástico tablerito de ajedrez, con hijodeputas abajo de las piedras dispuestos a cagarte y lazos de buenaonda que acercan los logros que nos hacen felices.

Chin-chin, a otra cosa.

jueves, 21 de diciembre de 2006

El sensei

Pocas cosas de las que conozco son simples linealidades. A veces, para cruzar de un lado a otro del charco, hay que tomar caminos alternativos que no son precisamente siempre los mejores.
Uno no es 24 horas sensei para soportar estoicamente los avatares de ser quien uno es, así que se permite ciertas licencias en la remada entre el ideal y el real.
Hay que cuidarse, nunca perder de vista al enemigo, porque a veces viene disfrazado de moralina social, de etiqueteo condenatorio, de rasgueo de guitarra o de las propias debilidades que brotan en cubierta en la tormenta de seguir adelante con los sueños, pese a tener la marejada de proa.
Mientras tanto, escucho consejos, pero no pintados de color "que dirán?"

martes, 19 de diciembre de 2006

Yingolbel, empiezan los balances

Pase nomás Don Año, que usted ya esta viejito. Que sensaciones las de este año. Pero hoy no es el día indicado para empezar con los balances. Estuve revolviendo un poco en la cabeza las cosas que pasaron y medio que me deprimí. Me da la sensación de que las cosas se hicieron más inciertas y complicadas este año, dentro de las alegrías de los nacimientos y el sufimiento por ver morir a alguien que uno quiere.
Voy igual al fondo de la cosa. Recien veía fotos de enero y me puse en mi cabeza. Era más inocente. Tenía una cabellera ruluda como no tenía hace años, estaba más joven indudablemente, era otro en las cosas que sentía.
Pero claro, ya lo dije, hoy no es un buen día para sacar la balanza. Hoy me sumergí en el mundo de mi familia y desde hace unas horas ya estoy en casa tranquilo, pero sigo tiritando.
Pero adelante, cada batalla es atravesarlos y ser más yo. Necesito unas nuevas alpargatas para caminar por este campo lleno de rosetas. Siempre me pincho.
Pero soldado que se transporta sirve para otro día, para poner blanco sobre negro las cosas que son mías porque las heredé y las cosas que son mías porque las hice y las cosas que son mías porque las adopté. Ese yo, que camina por la calle despeinado, que se burla y retuerce con los convencionalismos tradicionalistas, que se ríe más fuerte que nadie y que tiene tanto fuego en el pecho como para incendiarse. Ese yo, configurado a la que te criaste, libre y esclavo de mi.
Para que tentar al diablo si ya tenemos bastante con que se acerca la navidad?

miércoles, 13 de diciembre de 2006

De cara lavada al "si, quiero"

Pido disculpas por todo el frenesí deprimente de todos estos últimos días. La verdad es que el tema casamiento adobado con todos los tipos de disputas familiares me pone tan nervioso que no se para donde arrancar.
Como ya conté, de parte mía el lado viene complicado porque empiezan a surgir esas cosas que Juan Cruz me había comentado “las peores actitudes de posicionamiento social de tus viejos empiezan a surgir cuando uno se casa”. No era la frase exactamente así, pero este era el sentido. Competió primero que ellos necesitaban más invitados de los que en un principio les habíamos asignado entonces se cerraron. No entendieron de primera que lo que yo les estaba pidiendo de entrada era la lista de sus invitados. Era el momento de agregar y después vendría el momento de achicar. Retrasaron dos semanas. Compete ahora un problema tan formal-social que me rompe las bolas. Ellos quieren hacer su propia invitación. Ague no quería, pero ante tanto quilombo por una boludez, ella cedió. Pero mis viejos igual siguen reteniendo (hace un mes) la lista de sus invitados. Esta lista es importante porque será el archivo único con el que nos vamos a manejar, agregaremos olvidos y iremos sacando los abandonos, pero es una forma efectiva de mantener el control de NUESTRO casamiento.
Por el lado de Ague, mi querido suegro es un tipo bárbaro pero no nos sentimos tranquilos en el hecho de que nos vamos a casar un lugar que es de él y de él dependen muchas cosas que harían a una mejor planificación y mayor tranquilidad. Pero él va a su ritmo, así que la obra que esta haciendo en su quinta puede retrasarse mas allá de lo posible porque le pone el freno a todo lo lógico, no delega, no puede ocuparse, no cumple su promesa de echar a los caseros sin la cual el lugar sigue siendo un baldío. Esto tampoco nos ayuda en el tema del control.
Nos parece muy importante mantener este control porque nos está (a mi y a Ague) estresando mucho la IDENTIDAD de nuestro casamiento. Como es esto? Nos encontramos ante el problema que hay una única forma FORMAL de hacer un casamiento: invitaciones, civil, iglesia, salón, cena, fiesta con toda la parafernalia social vestida de etiqueta saludando en el atrio o tomando wisky entre canapés y canapés; fortunas en apariencia (y una pequeña sensación de vacío). No me veo ni en las fotos, esto no nos representa en absoluto.
Entonces, nos buscamos salir un poco del molde. No hacemos iglesia porque sería muy hipócrita (aunque entienda el significado de marco social que tiene el asunto) y Poli pone el grito en el cielo (no se de una sola vez que haya ido a misa desde el casamiento de su hija mayor). Queremos armar la lista de invitados y surgen todo tipo de problemas de clase y tradicionalismo recalcitrante. Vamos para adelante con la carpa, pero Poli no contribuye en su parte de delegar su suprema autoridad en la quinta (no se anima a romper con la casero-cracia). Cotizamos la cena-baile-show y todo cuesta cifras exorbitantes que no estoy dispuesto a gastar en hacer público el hecho cierto de que mi mujer Agueda Iglesias es la señora que me hace feliz, que me ilumina, que me riega y que mi amor por ella es inconmensurablemente verde y florido, que pretendo y quiero estar con ella siempre, en este mundo y en el de los recuerdos también.
No necesito gastar toda esa plata ni para decírselo ni para hacerlo público.
Y ayer, pensando en suspender todo a la mierda. Llegamos a un tema espinoso espinoso. Quien paga todo este quilombo? La posición a priori de Ague (como posible vocera de sus padres) es que mi familia tiene que pagar “el pato de la boda”, porque sus progenitores ya le habían regalado a ella el departamento donde vivimos, la sede ayacuchal de los mimos y las aplanadoras. A lo que yo le respondí que no me parecía, salvo que ella considerase que yo acá estoy pagando un alquiler o que ella tuviese pensado poner a mi nombre la parte del depto que me correspondería por pagar el carnaval carioca y la pizza del fin de fiesta. Silencio. Le propuse, que me resulta lógico, que cada familia pague su parte proporcional respecto de los invitados y que a modo de bonus o changüis, mi familia le paga a Aguedita sus invitados (por los alquileres atrasados de octubre de 2005, je, es un chiste no te enojes!).
Bueno, pero como sacamos este mamotreto de la vulgaridad, del “que diran?” y del vacío tradicionalista de este ágape social?
Empezamos a trabajar…
- Civil. Jueves 15 al medio día en el centro. Saladitos y sanguches de miga en casa. Glamour bonvivant, nada de show.
- Los novios saludarán en el atrio: Sorry pero no.
- Ceremonia: A confirmar de acuerdo a la seriedad que le podamos imprimir a alguna producción casera que nos represente. El comodín es tirarle unos mangos a la jueza del jueves para que se pase por Pilar a comer unas “Bruschetta - Oil y crudo”.
- Saladitos varios. Cena de sentados. Vinitos y Champagnes.
- videos con fotos de las cosas que anduvimos haciendo por la vida con la gente que (golpes en el pecho y señala la tribuna). Hoy estuve viendo fotos y se me ocurrieron 65 producciones.
- open bar, otro fernesito para el novio.
- El vals va a ser reemplazado por un tin-tirin-tirin, un boro-boro, algún tanguito de Kevin Johansen o similar.
- Algún lomo standard con salsa a prueba de ñañas y guarnición de alguna forma de papa, brownie con helado (preguntar por la edición especial con contraseña), mesa de postres, pizza atracón.
- Luces y sonidos para alterar las conciencias y predisponer al dancing mood.
- Alguna que otra sorpresa que iremos sumando en el camino al altar.
- irnos lejos para recuperarnos de toda la mala sangre que nos hicimos hasta acá.

Por lo pronto yo me propongo relajarme, no ponerme de culo ante todo, tolerar a mis padres como si no lo fueran, ocuparme un poquito de la organización y no dejarte de querer por arriba de un 83, por lo menos hasta el 17 de marzo.

Demasiada presión

En estos tiempos donde nada es seguro, donde todo es liviano y sin compromiso, donde ya uno no sabe donde está parado y ni siquiera sabe si es uno mismo, me toca cazar las velas y ceñirle a la marejada para llegar ahí adonde no se puede llegar, al origen de los vientos.
Enfundado en el traje de tormenta, salgo a cubierta a capear la vida, a ver que se puede hacer para llegar adonde uno quiere sorteando las trabas, tacles y estiletazos desprevenidos, vallas que brotan del suelo a mi andar, paredes en donde no las había sin hendiduras en donde hacer pie.
No a mi, definitivamente no.

Porque yo, con mi brujulita en mano, con mi anotador y lápiz negro para sacar cuentas, con esta sandía de 7 kilos que me asoma de entre los hombros y con mis zapatillas bien lustradas, puedo, según me pinte el clima, mandar todo a la mierda y hacer lo que más me gusta: lo que se me canta el culo!