viernes, 11 de abril de 2008

Benicio Raggio Iglesias


Nacido de la mamá más linda del mundo, Benicio (el loco, el individuo) aterrizó en este mundo el 9 de abril de 2008 a las exactas 10:12 de la mañana.
Aguedita trabajó toda la noche con unas contracciónes muy fuertes y llegamos al sanatorio a las 7 y pico de la mañana. Tras los primeros controles en una habitación chiquita de preparto, la mamá se fue con la partera Analía a la sala de parto donde le pusieron una peridural que la trajo devuelta al disfrute.
El parto fue bárbaro, mamá pujaba como loca y todos alrededor la ayudábamos. Benicio vino directo a nuestros brazos despues de que le desenredaron el cordón umbilical, esquivando el caño que sostiene la bolsa de suero como una tortuga violeta sin caparazón y ahi nomás entre nuestra emoción lo llenamos de besos.
El papá se fue al cuarto contiguo con el loco y ahí bastante calmado el hombre, se dejo pinchar y revisar, constatandose que estaba saludable y gordito (3,424 kg).
Su primer día fue tranquilo, tomando un poco de teta y durmiendo de lo lindo.
Recibió muchas visitas, llamados y regalitos de bienvenida y el padre les agradece a todos su felicidad, nuestra felicidad, la de Benicio que tiene toda la vida por delante.

viernes, 4 de abril de 2008

Cuasi carta cuasi abierta a la señora Cuasi

Por Martín Caparrós (leído en Crítica)

Señora presidenta –¿o debería decir cuasi presidenta?–: en estos días le debe escribir mucha gente. Se ve que con esto de que habla tanto hay quienes quieren contestarle y, claro, no es tan fácil.
Así que disculpemé si la molesto. No era mi intención. Y le juro que yo al Padrino sólo lo he visto en la pantalla.
La escuché con mucha atención esta semana y por momentos me confundieron algunas cosas
que dijo, porque me pareció que también decía lo contrario: no entendí, por ejemplo, cuando habló mucho de la historia y los setentas y el golpe y los crímenes pero después dijo que no importa de dónde venimos sino hacia dónde vamos. O cuando dijo que el peronismo nunca había impulsado la lucha de los pobres contra los ricos y después no dijo qué hacía con una tal Eva Duarte. Y mejor no contarle cómo me enfurruño cuando la escucho hablar de los derechos humanos como si nadie o cuasi nadie más hubiera hecho nada, ni del simplismo de que no apoyar sus medidas equivalga a ser un golpista antipatria oligarca pampeano.
Pero lo que realmente me mató fue cuando dijo que el dibujo de Menchi Sábat era un “mensaje
cuasi mafioso”. Le juro que le di vueltas, señora: ¿Cómo es ser cuasi mafioso? ¿Es como ser un poco virgen? ¿Ligeramente muerto? ¿Bastante robado?
Primero no lo entendí, después lo detesté: señora, detesté ese cuasi.
Cuasi es una palabra particular –como lo son todas las palabras. Cuasi viene del lenguaje leguleyo, es lo que se solía llamar un latinajo, una palabra que marca diferencias entre los cultos y los incultos: usted podría haber dicho casi pero dijo cuasi, para hacer juego con la presentación que le hace el locutor: la doctora Cristina Fernández, todo eso. Es su estilo: algunas referencias populares pero que nadie se olvide de que es una abogada, faltaba más. Me dirá que eso no importa mucho, y yo le diré que es cierto, que cuasi no importa. Pero el tema es que usted no dijo cuasirrefleja, cuasi concluido, cuasimodo, cuasi cuasi: dijo cuasi mafioso, señora, lo llamó cuasi mafioso. Dijo algo muy pesado, y pensó que lo iba a aminorar con ese cuasi.
Si tiene que decir algo, señora cuasi presidenta, ¿por qué no lo dice de verdad, haciéndose cargo? Porque al final igual lo dice, claro, todos lo escuchamos –porque a usted, cuando habla, todos debemos escucharla, al fin y al cabo por voluntad electoral usted tiene el micrófono más grande–, pero lo dice como si lo dijera un poco menos. Lo dice pero le dará miedito o vergüenza o vaya a saber qué y lo dice más o menos, lo cuasi dice. Y me da la impresión de que ahí hay una clave.
Así hablan muchos argentinos, y así funciona mucho en su gobierno. No quieren decir lo que quieren decir o quieren decir lo que no quieren decir o tienen miedo de que no los entiendan o tienen miedo de que los entiendan y entonces cuasi dicen. Pero lo peor es que cuasi hacen: hacen pero no terminan de hacer, o hacen distinto.
A veces me cuasi gusta lo que usted cuasi dice, señora. Cuando dice que va a redistribuir, por
ejemplo. Pero cuando dice que estas medidas económicas que le trajeron tantos problemas
son redistributivas, ¿no debería decir cuasi redistributivas? Digo, porque hasta ahora se ve
que, de la supuesta redistribución, ustedes hacen o intentan hacer la primera parte, recaudar el
dinero; todos le creeríamos mucho más –o cuasi le creeríamos– si viéramos más clara la segunda
parte: que usen ese dinero para cumplir con las necesidades urgentes de tantos argentinos, en lugar de sentarse encima y acumular poderes.
Pero no hablábamos de eso, hablábamos de cuasi. Usted acusó al Menchi Sábat de haberle
mandado un mensaje cuasi mafioso. ¿O será que acusó a Clarín? Si quiere pelearse con uno de los
mayores grupos monopólicos de la patria, que maneja como pocos las ideas e ideologías de los
argentinos, señora cuasi, avise y vamos todos. Pero no parece, porque con ellos hace negocios, les ofrece prebendas. Así que el cuasi mafioso será Sábat, y entonces no: no nos toque al Menchi, mire vea, uno de los tipos más íntegros y respetados y queridos que hay en este país. Se equivocó, señora cuasi: se cuasi metió con el que no debía. Y hubiera sido más digno si, por lo menos, se hubiera metido de frente, sin el cuasi.
Cuasi respetuosamente,
M.C.

martes, 1 de abril de 2008

Se acuerdan del país en serio?

Hace unos 20 meses se me dio por escribir un análisis de lo que yo percibía como la realidad de la explotación de commodities de la Argmentira.
Hoy día el tema está en todos lados, más vigente que nunca... ¿porque?
El modelo explotó. Lo loco es que no solo saltó por los aires en las tapas de los diarios, sino que se metió de lleno en la vida cotidiana de todos, hasta para aquellos que no están pendientes de la agenda política, aquellos que quieren comerse un simple asadito un domingo en la tierra de la abundancia.
No me quiero explayar mucho en modelos, numeros y gráficos, porque economistas más análiticos que el que escribe han dicho cosas muy interesantes acá, acá y acá.
Solo quiero decirles... its the end of the world as we know it... and I feel fine.

viernes, 28 de marzo de 2008

jueves, 20 de marzo de 2008

miércoles, 19 de marzo de 2008

jueves, 21 de febrero de 2008

Carazzo

De que estoy huyendo?, me pregunté.
De quien estamos huyendo que necesitamos encontrar algo en que descansar?
No lo supe contestar. De uno mismo, supuse, pero me lo guardé para mi. No se lo dije a nadie.
Por que hacemos todo lo que hacemos? Cual es el sentido de las cosas?
Infinitas respuestas, detalladas prolijas, una abajo de otras, ordenadas tal cual fueron llegando a la fila.
Con la insistencia que una polilla le da cabezazos a la lampara, todos los días salimos como hormigas a empujar el lapiz.
Esto era ser grande? Como puede ser que perdamos la fascinacion por las estrellas enredados en un embotellamiento? Como puede ser que tengamos que hacer tramites y cosas todo el tiempo, que no nos quede tiempo para jugar con duravits en el jardín? COMO CARAZZO PUEDE SUCEDER ALGO ASI???

Versión 3.3

Mientras un cuchillo sin filo trata de comerse una dorada milanesa, yo pensaba seriamente sobre abuelos, amigos y padrinos, sobre las etapas tan revueltas. Me aburría un poco al escuchar las frases hechas rodando sobre la mesa, sentado en mi pupitre escolar y la calor derritiendo el helado.
Cliché - Cliché - Cliché.
Meditaba sobre la república perdida y sobre lo que hicimos nosotros para contrarrestar esas conquistas sociales. Sobre como una cosa llevó a la otra y bueno, acá estoy, comiéndome una milanesa con burguesía y un vaso de Coca-Light.
Las conquistas... sociales.
Ahí estoy yo, con mi trajecito doble moral english tailored, impartiéndo órdenes a mis descamisados, sentado en este sillón de pana, mis patas en la palangana y el aire acondicionado en 15.
Entonces.. quién soy yo verdaderamente?
Se escuchó de fracasos, blablando de estrés y calidad de vida. I´ll rather stick to my own version of MY life, me dije, mirando a mi alrededor.

Revelaciones

Intensa semana cerebral, que digo semana?, mes. Acá estoy en mi casa esperando que llegue la cuna adonde va a dormir mi hijo sus primeros años y finalmente puedo descascarar, desempaquetar la bola de sensaciones que tenía trancada entre la incertidumbre y la felicidad.
No se si es momento de decirlo abiertamente, pero creo que he avanzado varios casilleros en el juego de la evolución de la persona.
No sé que va a pasar en la proxima hora, ademas de tener que subir una cuna 4 pisos con un calor infernal, no estoy al tanto de lo que los vaivenes de la ciclotimia me tienen preparado, pero se que pacientemente (y sufriendo mucho también) una etapa de la vida va entrando a puerto, así que espero que mi jet privado esté con el cebador puesto y la tripulación atada en sus asientos para despegar a otra aventura.
Damas y caballeros, les habla su capitán...

lunes, 18 de febrero de 2008

Guillotinas

Por lo menos para contarles que estoy trabajando mucho, bajo bastante estres, de lunes a lunes en turno y medio, que tengo una laptop nueva que está buenísima, que la panza crece como debe crecer, que mi humor varía de momento a otro como si fuera yo dos personas distintas, que vi los tres capitulos de Lost de esta temporada y me tiene en un hilo, que me enferma la gente que habla de más, que dice pavadas de calibre sin medir el terreno, sin el conocimiento de causa necesario para emitir sonidos.
Por lo menos para decir ausente con causa y declararme no vencido en este asunto de ser quien uno quiere ser. Para seguir parado de frente al incendio con la manquera en la mano, orinando y tomando agua. Para que estén un poco al tanto de que hay ciertas cosas que se hablan de la familia para adentro y de que hay veces que uno no es mas uno, sino una sombra de quien no quiere ser.
Por lo menos para disculparme a mi mismo sobre todas las paginas de word que escribí con boludeces y que borré de vergüenza, por la poca insiración de la que me he contagiado. Porque prendo la computadora y siempre está vacía, porque no hay nada en los diarios, nada en las noticias, solo el miedo de que algo nos pase.
Por lo menos para decirles que quiero volver, algún día. No me den por muerto hasta que no me vean en el piso.

jueves, 7 de febrero de 2008

Too much information driving me insane

Es incesante el bombardeo de los medios con noticias de choques, asesinatos y sangre que me provocan una paranoia de proporciones escandalosas cada vez que mi mundo se asoma a la calle.
Que se puede hacer para combatir el miedo? Dejar de ver televisión, abstenerse de los diarios, clavarse un garombol a media mañana para fluír mejor por la vida?
No será hora de bajar un cambio?
Yo me pregunto...